El problema fundamental, por el que interviene la UNESCO en 1955 en el asunto, es que la construcción de este inmenso depósito sepultará el más importante yacimiento arqueológico de la antigua civilización egipcia y se decide, junto con el nuevo gobierno egipcio, solicitar la ayuda internacional para soslayar este importante problema.
A este efecto el comité de expertos del Servicio de Antigüedades y la Universidad de El Cairo selecciona los templos de Taffa, Dendur, Derr, Ellesiya y Debod, para ser entregados a los estados que mas cooperaran en las obras de salvamento arqueológico, de esta forma algunos de los templos serán trasladados a otros puntos de Egipto y Sudan y otros serán adjudicados a diferentes países colaboradores.
Taffa fue adjudicada a Holanda, Dendur a Estados Unidos, Ellesiya a Italia y Debod a España.
Coste del monumento para el erario municipal.
En 1964 se solicita formalmente por España la petición del Templo de Debod, argumentando la meritoria actuación de la misión arqueológica nacional en las excavaciones de Nubia, además de los aportes económicos del salvamento de Abu Simbel (325.000 $ USA) y de Filla (220.000 $ USA) es decir, algo más de medio millón de dólares en una época que el cambia en pesetas era de 70 pts./$ . (Un dólar USA, algo más de 0,40 €).
A pesar de lo mencionado, al cambio actual el coste total sería de unos 340.000€ mas los gastos de siete campañas de excavación y la publicación de ocho tomos con la memoria de los trabajos realizados.
La oposición del resto de los países a que España consiguiera el templo fue muy intensa, pero la decisión política del no reconocimiento del estado de Israel, por parte de la diplomacia del general Franco, hizo que las autoridades egipcias favorecieran los intereses nacionales, aunque tardó en conseguirse la general aceptación de las tesis que llevó importantes negociaciones diplomáticas hasta el año 1968, en que se accedió en un decreto de la presidencia de la RAU la cesión a España.
Coste del traslado
En la Isla Elefantina, se encontraban desde 1961 un total de 1359 cajas que contenían 1724 bloques, del desmontado templo de Debod, que en abril de 1970 comienzan su viaje hasta Madrid. El gobierno de la RAU solicita el pago de algo más de 1,6 millones de ptas. por los costes de desmontaje del templo, embalaje y transporte desde su origen hasta el lugar en que permanecieron cerca de nueve años, la isla Elefantina.
Desde Elefantina, a través de un transporte fluvial, fueron conducidos hasta el Puerto de Alejandría, lo que supuso un gasto de cerca de medio millón de ptas. y desde allí se embarcaron hasta Valencia vía marítima, con un importe del flete, incluidos los seguros de trasporte de 3,4 millones de Ptas. Desde Valencia hasta Madrid por tierra, el valor aumentó algo más de 1,1 millón, lo que en total suman cinco millones de pesetas que hubo de hacer frente la Corporación Municipal madrileña.
Las dificultades del traslado fueron impresionantes y solo pueden ser comparadas con los trasportes que desde Egipto se realizaron para el traslado del obelisco de 70 toneladas de peso, de Luxor, hoy en la plaza de la Concordia de Paris o el de Thutmosis III que se encuentra en el Central Park de New York, de similar peso.
Con todo el coste total del magnífico templo, que desde hace cerca de cuarenta años disfrutamos en Madrid, no llego a alcanzar la cifra de 470.000 € al cambio actual.
El templo y su estado de conservación.
El templo de Debod se encontraba situado a 16 Km al sur de la Presa de Asuán siendo el mayor de todas las construcciones arqueológicas pensadas para ser cedidas a los colaboradores internacionales del rescate. Construido, en forma de capilla, en un principio por el rey Adijalamani en el año 180 a de C. dedicado al dios Amón de Debod y a la diosa Isis, con aportaciones, posteriores que lo aumentaron de tamaño, por Ptolomeo y Cleopatra II y en el momento de su desmantelamiento disponía de naos (capillas) dedicado a Ptolomeo XIII. Contaba, también, con aportaciones de los emperadores romanos Augusto y Tiberio.
La importancia fundamental del templo se debe a su creador el rey Adijalamani, prácticamente desconocido a no ser por su cámara funeraria en la pirámide donde se encontraron sus restos y por un fragmento de una estela del templo de Isis, en Filé.
Desarrollo del santuario de Debod
La actual, capilla de Adijalamani, construida entre los años 200 al 185 a de C, es la parte más antigua del santuario, y probablemente estaría rodeada de un muro, dando lugar a un espacio ceremonial desde la fachada principal de este patio - en donde se situarían las viviendas de los sacerdotes - se trazaría una rampa que salvando un desnivel de tres metros, alcanzaría el embarcadero a orilla del Nilo.
Está documentada plenamente la existencia de dos capillas de la época Ptolemaica, una dedicada a la diosa Isis que hoy se encuentra desaparecida y una segunda al dios Amón que podemos ver en la actualidad, además de lo mencionado en la capilla de Adijlamani se encuentran grabados dos relieves en los que se pueden apreciar distintas divinidades que aun sin tener una estatua, es seguro que recibían culto semejante a estos dioses antes mencionados.
En Debod, entre los años 189 y el 51 a. de C. bajo el dominio de la dinastía Ptolemaica, se procediera a la construcción de la calzada procesional desde el embarcadero hasta la entrada del templo, que se encuentra recreada en el monumento que podemos ver en su actual emplazamiento, en el que se encuentran los tres grandes portales flanqueados por los pilonos pos dos horizontes, por donde salía el sol y por donde se ocultaba, estos grandes portales están construidos en adobe y recubiertos de piedra arenisca y daban acceso a tres patios interiores.
La capilla de Adijalamani se completa con otras instalaciones y complementos, en primer lugar se abre el muro oeste y se establece la sala principal (1) del santuario, dentro del mismo eje este-oeste , cerrando el espacio con una puertas que lo aíslan, durante la noche del resto del santuario, entre la anterior sala de Adijalamani y la nueva sala se establece un distribuidor del espacio o vestíbulo que se conoce con el nombre de Sala de las Ofrendas o del Altar abriéndose a derecha e izquierda en dos salas anexas (2 y 3) , donde se daba culto a otras divinidades que bien podían hacer sido Osiris y Mahesa, ambas salas estaban dotadas de unas cámaras secretas (5 y6) en las que se guardaban objetos de culto y mantenían como entrada unos espacios muy pequeños, todas estas nuevas salas estaban complementadas con grandes puertas para poder aislarlas por los noches. Estas salas anexas a la principal a través del vestíbulo, pueden ser identificadas con las salas Norte y sur frecuentes en todos los templos egipcios de la época.
La sala de Adijalamani se transforma, con estas nuevas capillas como Sala de Fiestas utilizada para complejos ceremoniales litúrgicos.
La escalera para subir a la terraza, que posiblemente existiera en la época anterior, adosada a la pared sur por el exterior, queda incluida dentro del santuario y ofrece dos importantes características, la posibilidad de subir a la terraza para la realización de las ceremonias nocturnas y la construcción bajo ellas y a su lado de la sala conocida como casa del libro (7), que hacía las veces de biblioteca para guardar los rollos de papiro o cuero, con los textos del saber del santuario, astronomía, medicina entre otros.
La escalera de quince peldaños, terminaba en un rellano en el que se abría una nueva estancia en la que se encontraban dos pequeños huecos en orientación sur y oeste (en la actualidad en esta pequeña sala se encuentra una maqueta del templo de Debod original). La utilidad de estos huecos podía estar relacionada con las prácticas de los misterios osirianos y el segundo como armario.
Esta sala era independiente del santuario de Osiris que podía haber estado situado en la sala norte de la planta baja (10) y en él se representaba el misterio de Osiris Vegetante que consistía en moldear una imagen de este dios con una mezcla de tierra y semillas de cereal que se regaba con regularidad y cuando estas semillas germinaban se consideraba un símbolo de la resurrección de Osiris y con el de toda la creación.
En la época romana los emperadores Augusto y Tiberio entre el 47 a de C y el 14 d de C, completaron el templo construyendo el Pronaos con una fachada compuesta de puerta y dobles columnas a cada lado de esta y realizando importantes obras de decoración, insertando relieves en la fachada exterior del templo y decorando los muros interiores norte, sur y este del pronaos y de los espacios entre las columnas del mismo. Estos relieves representan a Augusto haciendo ofrendas a dioses egipcios y a Tiberio purificado por Thot y Horus ante la presencia de Amón.
La construcción más importante de la época romana, posiblemente bajo el dominio de Tiberio fue la construcción en piedra del Mammisi (12) palabra copta que significa lugar de nacimiento y es posible pudiera existir también un lugar semejante, construido en adobe, en la primitiva capilla de Adijalamani, que permitiría la representación de la ceremonia del alumbramiento de Horus por Isis.
Esta ceremonia propia del año nuevo, trataban de representar la unión de los dioses, el modelado del niño real por el dios alfarero, el nacimiento divino, el reconocimiento del niño por su padre, el amamantamiento del recién nacido y la investidura como dios-hijo; todo ello tenían como fin la renovación indefinida de los efectos de la creación del primer día y la función mágica de investir al faraón reinante, de las condiciones metafísicas necesarias para ejercer sus funciones como tal.
La posibilidad de disponer de este santuario entre los monumentos de Madrid, representa una oportunidad única de comprender algo del complejo mundo de los antiguos dioses egipcios, para los escolares que frecuentas esta exposición permanente.
La necesidad de síntesis de la web, impide realizar una más extensa descripción de esta monografía y en el texto escrito se encuentra ampliada con detalles sobre las ceremonias que se realizaban en el templo e imágenes detalladas de la evolución del santuario en los casi doscientos años en que se ejecutó.