
A modo de Introducción.
En la actualidad, el Parque del Oeste es un pulmón verde de 70 hectáreas situado en la estribación oeste de Madrid, dentro del perímetro de la M 30, en el que encontramos más de cuarenta puntos de interés, distribuidos por una serie de sectores ajardinados en diferentes épocas, que junto con la cronología de su construcción, y algunos de sus monumentos antiguos, ya desaparecidos, detallamos ampliamente en las monografías.
La obra que presentamos se acompaña con unas locuciones que pueden ser descargadas en formato mp3, en las que partiendo de la estación de Metro de Moncloa, se detallan los cuarenta puntos que hemos mencionado, que pueden recorrerse ordenadamente a través de un plano del jardín que también puede descargarse. Además, de dos libros, formato 18 por 22 cm, que en conjunto suman cerca de doscientas cincuentas páginas, con más de trescientas imágenes, en donde se detalla el itinerario y las monografías que complementan el recorrido.
Momento político de su creación
La época de construcción del Parque del Oeste comienza durante "La Restauración Monárquica" (1875-1931), ideada por el político, Cánovas del Castillo, tomando como modelo el bipartidismo británico, en donde dos partidos políticos realizaban una alternancia en el gobierno, teniendo a la corona como árbitro. Todo ello, dentro de la Constitución de 1876, que permitió una relativa estabilidad social, propiciando la aparición del capitalismo burgués y la industrialización, que ya estaba expandida en el resto de Europa.
Ideología Higienista del proyecto.
La burguesía urbana, compuesta por banqueros y rentistas, mantenía el criterio de que el proletariado formaba una clase social útil, a la que había que conducir con habilidad utilizando medidas de represión policial, beneficencia pública y proteccionismo económico. Estas medidas incluían la construcción de parques públicos, donde las masas obreras pudieran recibir el aire y el sol, del que carecían sus domicilios, evitando de este modo una mortandad elevada, pero manteniendo su estatus de clase desprotegida, a la que interesaba mantener a toda costa. Este concepto de hacer realizaciones urbanas sociales para que todo quedara igual, recibía el eufemismo de "higienista" y a él debemos obras urbanas de importancia, como fue la realización del Proyecto de la actual Gran Vía y del fallido intento de la construcción de la Avenida Diagonal de Madrid.
Acciones similares en otras capitales.
Este concepto de considerar de utilidad burguesa a las clases proletarias, estaba extendido en la cultura occidental, y se construyeron parques similares en otras capitales, tales como Central Park en 1877 en Nueva York, y Les Buttes-Chaumont en 1869, así como la apertura para uso público de Jardines, anteriormente propiedad de las familias reales, siendo en nuestro caso particular, la libre entrada a los Jardines del Retiro a partir de 1865 por parte de Isabel II y su posterior puesta a disposición de la corporación municipal madrileña en 1869, al iniciarse el exilio de esta reina a Francia, con el fin de dedicarlo a "servir para recreo, higiene, instrucción y moralidad de la población" como cita el decreto del Gobierno Provisional, en el protocolo de la cesión a la corporación municipal de Madrid, del Parque.
Financiación con fondos sociales.
Dentro de este mismo criterio burgués del carácter social del parque, y ante los problema de financiación durante su ejecución, se determina utilizar lo que hoy llamaríamos fondos sociales, es decir, partidas especificas presupuestadas por el gobierno y ayuntamiento, junto con, donaciones económicas y de materiales por parte de sociedades filantrópicas, que sirvieron para paliar las crisis obreras de finales del siglo XIX y principios del XX, que trajo consigo unas obras de larga duración, un trazado muy discutible, un elevado coste económico y una utilización pública escasa.