


El proyecto de construcción de un artilugio mecánico, en el Parque del Oeste estuvo en la mesa del consistorio madrileño en varias ocasiones, entre ellas, en 1915 en el que se presenta una instancia solicitando la concesión para la instalación de un ferrocarril funicular; en 1918 se presenta el proyecto de un trasbordador, sistema Torres Quevedo, que partiendo del Paseo Moret en la entrada del Parque llega hasta el quiosco rustico que se encontraba en la cota más baja.
Es necesario recordar que por aquellas fechas se construyo por Torres Quevedo, un funicular en San Sebastián, sobre el monte Ulia, que se consideró de los más avanzados de la época y fue desmontado cuando se instalo el actual parque de atracciones en aquella ciudad.
A nivel internacional se construyó durante los años 1914 a 1916, en Bilbao y trasladado posteriormente a las cataratas del Niágara, un funicular aéreo de 580 metros de longitud que une dos puntos opuestos sobre este rio. Siendo el proyecto, la fabricación e instalación un invento español que en la actualidad esta aun en pleno uso.
El funicular del Parque del Oeste, comienza su recorrido en el Balcón de Rosales, en el Paseo del Pintor Rosales, a una cota de 651 metros y sobrevuela el Parque, la Rosaleda la antigua estación de Ferrocarriles del Norte, atraviesa el Manzanares y ofrece espectaculares vistas de Madrid, terminando el recorrido en la Casa de Campo donde se desliza sobre las copas de los castaños, encinas, sauces y fresnos, en una vista aérea muy poco conocida.

