

El Pabellón se realizó en ladrillo visto y estructura de hierro por Bernardo Asín, con cálculos del ingeniero Alberto del Palacio y con las paredes exteriores profusamente adornada con cerámica realizada por los hermanos Germán y Daniel Zuloaga, en las instalaciones que hoy ocupan la Escuela de Cerámica del Parque del Oeste.
El edificio esta constituido por un cuerpo central porticado con dos soberbios machones que sostienen una bóveda de cañón, cubierta de zinc y cristal. El pórtico esta flanqueado por dos blancas esfinges con las alas semidesplegadas, y se llega hasta él por una escalinata de mármol.

Desde el exterior, se aprecia que a ambos lados de la estructura central se adosan dos galerías, terminada en un cuerpo también cuadrado y con cubiertas de zinc, todo el exterior esta profusamente decorado en cerámica de los Zuloaga, representando antiguos artistas españoles.
El espacioso interior tiene una iluminación cenital, a través de su cubierta sujeta por finas columnas terminadas con capiteles jónicos y que llega alcanzar la cota de dieciocho metros.
Todos los materiales empleados eran de fabricación nacional y una prueba de la tecnología alcanzada por la industria del pasado siglo, que tenia interés en ser mostrada al público en general, siendo este el motivo de la realización de la Exposición Nacional de 1883, que inauguro Alfonso XII y de la que se detalla en una monografía complementaria de las Exposiciones Nacionales que se ofrecieron en estas instalaciones durante el siglo XIX.
