

En 1874, decide aceptar el proyecto final del Paseo de Carruajes el Comisario del Parque, Conde de Fernán Núñez y por haber sido muy elevado el presupuesto de la obra, ciento diez mil nueve pesetas, algo mas de seiscientos sesenta euros actuales y con el fin de aliviar las arcas municipales, otorgó un donativo de casi el 50 % del coste con lo cual agradecidos consideran otorgar su nombre al paseo.
Así figura en el libro de Actas del Ayuntamiento la sesión del 9 de abril de 1874. Pasando a ser conocido desde entonces por Paseo de Fernán Núñez este bonito paseo que atraviesa el Retiro.

Hubo de cortarse 122 arboles de sombra, algunos pinos, cipreses, thuyas y arbustos diversos, pero se consiguió evitar la poda de dos impresionantes pinos, realizándose una isleta para que la circulación pasara por sus lados, siendo el artífice de la idea el Conde de Toreno que era el Comisario del Parque el 23 de Octubre de 1874, fecha de su inauguración definitiva, y dando su nombre a los pinos salvados, que desde esa fecha se conocen como “los torenos”.
El Paseo de carruajes continuaba fuera del Parque del Retiro, para extenderse por la actual calle de Alfonso XII, hasta la plaza de la Independencia y entrar de nuevo en los Jardines por la Puerta de Madrid, en un recorrido de tres Km. Tenia una anchura de veinte metros, dividida en dos zonas, una de catorce para uso de los carruajes, con firme de piedra y relleno de sus juntas con arena y otra de arena de cinco metros de ancho, para los caballos.
Los coches de caballos del XIX dieron paso a los de motor en el veinte, con un incremento de la circulación paralela al resto de ciudad, hasta que se llega a asfaltar y se instalan semáforos y pasos cebra teniendo que ser cerrada al tráfico en el año 1981.
Se utilizaba como lugar de competiciones deportivas, en principio de velocípedos y después de motocicletas, en los años cincuenta era el trazado donde se “corrían” competiciones de carreras de motos Vespas e incluso con “paquete”.
En la actualidad cerrada al tráfico se utiliza para la instalación de la feria del Libro y algunas otras exposiciones y de forma habitual para recorridos con patines y bicicletas.
En la monografía dedicada a Puertas y Accesos Menores narramos ampliamente la historia de este Paseo y los motivos de su construcción.
